martes, 15 de mayo de 2012

EN EL PUNTO DE INFLEXIÓN

Mi historia, ¡qué aburrida!, es de lo menos original.

De una vida de éxito profesional, centrada en el continuo desarrollo y la búsqueda de la excelencia en el trabajo, he pasado, queridos amigos, a quedarme en el paro... o casi. Es decir, rebajando al mínimo mis requerimientos y aceptando contratos temporales en puestos para los que estoy sobrecualificada, con un poco de suerte podré ir pagando mis facturas... o eso quiero creer.
En fin, qué os voy a contar, si esto es el drama cotidiano de millones de personas en este país y alguno más de los que nos rodean.


Pero no, no os preocupéis, que no he creado este blog para llorar y desahogar mi frustración despotricando contra los culpables de esta situación, a quienes en lo sucesivo llamaremos "LOS MALOS": los políticos, los bancos, los mercados, los especuladores del ladrillo. Tampoco para hacerme famosa y forrarme con él, como ha ocurrido en ocasiones con unos cuantos suertudos. La finalidad principal de este blog no es otra, queridos amigos, que evitar darme a la bebida o aún peor, al canal Gran Hermano, en las interminables horas que transcurren entre que dejo a mis hijos en el colegio por la mañana y los recojo por la tarde.

Y ahora explico un poco mejor de qué creo que va a ir esto:

Lo cierto, es que mi vida ha experimentado un STOP, al que en adelante llamaremos "EL PUNTO DE INFLEXIÓN", y de repente, el futuro no existe. Recordar el pasado me hace llorar, por lo que lo evito. Así que solo hay AQUÍ y AHORA.
Consecuencia de esto, la prisa ha desaparecido. ¡No hay prisa!
Todo a mi alrededor sucede a cámara lenta...
Y de repente, oh sorpresa.... mis sentidos han despertado.
Veo, oigo, huelo, toco y saboreo cosas que antes no estaban ahí ¿o sí estaban?
Es, amigos, lo que voy a intentar compartir con vosotros mientras me encuentre en este punto de inflexión, y hasta que mi vida vuelva a tomar un rumbo hacia alguna parte.

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